END 2016 Día 1 y 2: Inauguración, Mandinga, Créssida, Contracuerpo y Ebert Ortiz

Por Fabián Guerrero en México
Sunday, 05 February 2017 00:00

El Tercer Encuentro Nacional de Danza (END) inició en la Ciudad de México. De forma un tanto apresurada después de varios rumores de sedes, confirmaciones, cancelaciones. La capital del país abrió la puerta de sus recintos y se ofreció como sede a recibir a la comunidad dancística que formaría parte de este nuevo encuentro de la danza.

Enorme reto el que se presenta para poder atraer a la ciudadanía de esta gran ciudad a alguna de las tantas actividades que el calendario muestra. Ampliar el encuentro más allá de quienes no están dentro del círculo del gremio (aunque muchas y muchos tampoco pueden participar) es quizá lo que se antoja como un buen indicador de éxito de estos esfuerzos conjuntos.

El END de este año inicia en medio de un contexto complicado: crisis económica, devaluación de la moneda, aumento de violencia en el país, hartazgo ciudadano, inflación (aumento de precios en algunos servicios), caída importante de los índices de aprobación del Presidente y jefe de Gobierno de la CDMX, protestas en la calle por diversos motivos (el principal una reforma educativa que tiene a los maestros en la calle, así como la lucha de los padres y madres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa), pérdida de confianza en la clase política, aumento de policías y aparatos represivos en las calles, incertidumbre ante el futuro, entre otras cosas que se han presentado en este 2016; sin embargo, en medio de esto, la continuidad de un Encuentro de danza de tal magnitud y el trabajo realizado para que se lleve a cabo, la suma de esfuerzos para que salga adelante, puede ser oxígeno.

En la inauguración, el secretario de Cultura de la CDMX, Eduardo Vázquez dijo que el END era una “Fiesta en estos tiempos de cambios, de incertidumbre; la danza nos recuerda que todo es movimiento y, por lo tanto, todo cambia”. Así que en tiempos de incertidumbre, iniciamos.

Tres recintos y tres danzas para arrancar: Plaza Ángel Salas, Palacio de Bellas Artes y Lunario del Auditorio Nacional que recibieron simultáneamente a Danza Capital, la Compañía Nacional de Danza y la compañía de danza flamenca de Marién Luévano; danza contemporánea, clásica y flamenco. Una muestra de diversas danzas, así como de las instituciones que soportan este encuentro: Danza Capital (Gobierno de la CDMX) y Cía. Nal. de Danza (INBA).

Pero el inicio fuerte se dio el lunes 5 con el arranque de todas las actividades: talleres, conferencias, clases magistrales que se dieron de 8:00 a 14:30 h., y las funciones de 16 a 19 h.

A las 8:00 comenzaron las clases con Jorge Domínguez, Luis Villanueva y Omar Carrum. Como era de esperarse, las filas fueron largas y la capacidad de los salones asignados de la Escuela Nal. de Danza Folclórica fueron insuficientes para la demanda. Casi la misma suerte (sala llena) corrió el Primer Coloquio Latinoamericano de Investigación y Prácticas de la Danza que declaró su inauguración a las 9:30 con una mesa sobre gestión, producción y movilidad de la danza, donde se discutieron nuevos modelos y formas de llevar la danza a otros lugares; en seguida hubo una conferencia magistral sobre danza y filosofía donde, a través de las teorías de Ranciere, se profundizó en el alcance social y político de la danza. Aquí pueden ver el video de esas mesas: 

 

Cabe destacar especialmente la disposición del público, que fue bastante participativo, lo que hizo que, en ocasiones, la sesión de preguntas-respuestas fueran más ricas que las mesas mismas. Faltó tiempo para terminar las discusiones. Esto es una señal que indica la necesidad de ampliar los espacios de encuentro reflexivo y teórico, así como el intenso trabajo que tiene que hacerse en este sentido para que no sólo el Encuentro Nacional (que redujo su programación en este sentido), sino los festivales del país abran mayores espacios en su programación para tal fin.

En general, el Coloquio tocará temas como intervención social y política de la danza, nuevas prácticas en la escena contemporánea, reflexión sobre la danza actual o el cuerpo en los tiempos de la digitalización, entre otros temas. Esto vale no sólo por los temas, sino por la oportunidad de poder conocer perspectivas continentales con participantes de Cuba, Chile, Argentina y Brasil.

A su vez, dio inicio el taller de fotografía a cargo de Roberto Aguilar, quien presentó una exposición de fotografía en el espacio de exposición del metro Auditorio. En el taller se buscó la reflexión con base en las siguientes preguntas: “La fotografía de danza ¿es sólo registro o también es creación? ¿Es un género fácil o requiere de un largo aprendizaje y especialización? ¿Es comercial o artística? ¿Qué es un fotógrafo de danza?” También se analizó “la danza primero a través de la diversidad de géneros, estilos, técnicas y tendencias. Después, la danza como ‘objeto’ estético susceptible de ser fotografiado y se terminará abordando la tecnología disponible y su aplicación en este campo”. El ejercicio práctico se realizó en las funciones mismas y en el Encuentro.

Para completar las actividades académicas, se llevó a cabo el Ciclo de video danza: miradas cinematográficas sobre la danza contemporánea francesa, organizado por El Servicio cultural de la Embajada de Francia en México / IFAL y el Centro Nacional de la Danza (Francia). Al final de cada sesión se dio una charla con Eleno Guzmán y Jaime Camarena

Las sesiones tuvieron como temas Maguy Marín y su obra Unwelt, cortometrajes de Angelin Preljocaj, una proyección para introducir la danza contemporánea francesa en los años ochenta y un panorama de la danza contemporánea francesa actual.

Así se dio toda una mañana de cruce de saberes, conocimientos, sensibilidades, pensamientos cobijados por la danza.

 

Funciones

La segunda mitad del día en esta larga semana fue dedicada a las funciones. El inter se dedicó a la comida. El restaurante del Centro Cultural del Bosque recibió a las participantes. Hacemos mención de esto pues el espacio de comida es una parte fundamental de estos encuentros nacionales. Ahí se dan los encuentros: viejas amistades que se ven de nuevo, nuevas amistades que se construyen alrededor del bufete, es un momento donde podemos hablar de comunidad, muchos saludos, muchos abrazos, muchos besos, muchas sonrisas surgen en ese espacio.

Y en cuanto a la programación, se dedicó la primera función a la danza para niñas y niños en la Plaza Ángel Salas. Darle peso y un horario específico cada día a las propuestas de danza infantil es un gesto importante y necesario; sin embargo, requerirá de una buena estrategia de comunicación con escuelas y de difusión para que este público llegue al Centro Cultural del Bosque entre semana y casi después de salir de la escuela.

 

Compañía Mandinga Mar

La compañía dirigida por Irene Martínez fue la encargada de iniciar esta sección de danza infantil, así como las actividades escénicas del día. Con 28 años de trabajo y más de 10 presentando obra y trabajo para y con niñas y niños, tanto de ciudades como de zonas indígenas, Mandinga se presentó en el Encuentro Nacional de Danza con su obra La bola.

El día parecía complicado pues, tras el ensayo general, el cielo se cerró y comenzó a llover; sin embargo, minutos antes de las 5 pm, cesó la lluvia y el cielo se despejó. De esta manera, los trabajadores del CCB salieron a secar las colchonetas y gradas para que todo estuviera listo (aprovecho para reconocer a trabajadores de limpieza, técnicos y tramoyas que hacen posible no sólo éste, sino todos los eventos, muchas veces sin el reconocimiento a su labor). Así, con el sol ya instalado y el espacio circular donde se desarrollaría la obra, seco, La bola dio inició.

La pieza está inspirada en el libro La esfera del ilustrador mexicano Fabricio Vanden Broeck. Así, la obra gira en torno a este cuerpo geométrico y las posibilidades que brinda a los cuerpos y la imaginación. Como se infiere por ambos títulos, vemos el juego, fluidez y cadencia que da pensar en circularidades. Seis bailarines y bailarinas, apoyados por un presentador dentro de un espacio circular con pelotas y aros, giran, saltan, marometean, se cargan, juegan con las pelotas. Se valen no sólo de la danza sino de las artes circenses, hacen equilibrio en una cuerda tensa a unos dos metros del piso. La bola sobrepasa la idea de que a los niños hay que contarles algo o dejarles una enseñanza o moraleja. Aquí no hay historia, no cuentan nada, no caen en el chiste fácil. Para la compañía, l@s niñ@s son agentes activos, aquí se busca estimular su imaginación a partir de un elemento abstracto, pero a la vez tan cercano y cotidiano como lo es el círculo, la bola. Recordemos que al referirnos a “la bola” no podemos dejar de pensar en un grupo de gente (concepto muy importante en la Revolución mexicana, “irse a la bola”). Si lo vemos desde ahí, la obra disminuye su abstracción, lo que es muy claro cuando los bailarines salen de su círculo para ir con el público a aventarle pelotas, integrarlos, jugar con ellas, hacer burbujas, darles recipientes con jabón y varitas para que el público sople y haga sus pompas de jabón, hacer burbujas gigantes. En esta parte todos fuimos “bola”, y no importó que en realidad no hubiera niñ@s en el sentido estricto. Ancianas, jóvenes, adultos se divirtieron a lo grande, repito, siendo “bola” y también “esfera”, que se define como: “Cuerpo geométrico limitado por una superficie curva cuyos puntos están todos a igual distancia de uno interior llamado centro”, es decir, fuimos cuerpos cuyos puntos están a igual distancia de uno interior llamado danza (o centro).

   

 

Créssida Danza Contemporánea

Muy buena convocatoria para presenciar Desde este cuerpo, de Créssida Danza Contemporánea. La fila para ingresar al Teatro de la danza fue numerosa, por lo que el teatro lució casi lleno.

Pantalla en tres planos, las bailarinas y bailarines salían y entraban a escena por debajo de ésta. Una especie de encierro multimedia, una caja de imágenes en la que se desenvolvieron lxs bailarinxs.

Lourdes Luna nos plantea una cuestión interesante: el cuerpo propio y sus potencialidades de significación y comunicación, desde las especificidades de cada uno, defectos incluidos. El cuerpo, no sólo como esa máquina perfecta, bella y canónica, sino contradictoria, defectuosa, imperfecta. La coreógrafa muestra al cuerpo en constante movimiento, que cambia y es cambiado al contacto con otros cuerpos.

¿Qué se puede “desde este cuerpo”? ¿Qué se genera “desde este cuerpo”? Del uno al otro, un constante ejercicio de dar y recibir, un continuo contacto, una conciencia propia. La preposición “desde”, que se incluye en el título de la obra, implica un desplazamiento, un punto de partida que necesariamente va a alguna parte. Aquí el cuerpo es el punto de arranque y el medio, una antena que emite y recibe, que comunica.

Así Créssida Danza Contemporánea mostró por qué desde 2008 son una de las compañías más importantes del país.

  

 

Óscar Ruvalcaba

Al terminar la función de Créssida, dio inicio otro ciclo llamado “La danza en streaming”, realizado por Diorama Arte y Escena/Streamingdance, encabezado por Alejandra Monroy y Gustavo Lara. La curaduría estuvo enfocada en presentar duetos de bailarines y coreógrafos de edad madura. Estas funciones no fueron transmitidas vía streaming, pero sí grabadas para posteriormente ser trasferidas.

Y en el segundo día de actividades del Encuentro, fue Óscar Ruvalcaba el encargado de iniciar este ciclo con su dueto Si pudiera tener todo el conocimiento de Immanuel Kant y seguir viendo imágenes de gatos... (gracias x. Bankimaro), con la interpretación del mismo Ruvalcaba y Marcos Sánchez.

Aquí pueden ver fragmentos de la obra:  

 

Contracuerpo Laboratorio Escénico

Y de vuelta al Teatro de la Danza, la compañía tijuanense Contracuerpo Laboratorio Escénico, bajo la dirección de Jorge Domínguez, presentó Crónicas de la trashumancia. El diccionario define la trashumancia como: “un tipo de pastoreo en continuo movimiento, adaptándose en el espacio a zonas de productividad cambiante. Se diferencia del nomadismo en tener asentamientos estacionales fijos y un núcleo principal fijo (pueblo) del que proviene la población que la practica”.

El acierto de Crónicas de la trashumancia fue hacernos reflexionar respecto a nuestra condición trashumante, en tiempos tan complicados y urgentes en esta cuestión de la movilidad humana dentro y fuera del país, migración inducida (coreopoliciada, diría Lepecki) o voluntaria.

“El hombre que camina el mundo” fue la pieza que abrió el programa. El título es muy claro respecto a lo que vimos en escena: un hombre ahogado por una realidad aplastante. El bailarín camina, salta, se mueve mientras se proyectan imágenes de violencia, hacinamiento que hacen que este individuo tenga que moverse de un lugar a otro. El coreógrafo nos presenta porqués del abandono de nuestros lugares de origen. Y lo perturbador es que no hay libertad, aunque puedas viajar de un lugar a otro, no eres libre, estás condicionado, te mueve el miedo, la necesidad. El bailarín se encuentra en un rectángulo de luz del que no sale jamás: cambia, gira, salta, cae, se expande, pero siempre en esa limitante cárcel sin rejas, como los personajes de Buñuel en El ángel exterminador: pueden salir de la casa, aparentemente nada se los impide, pero no lo hacen. Así el personaje de Jorge Domínguez: todos podemos ver esa posibilidad de que escape de la caja de luz, de ese contexto violentado, sólo tendría que dar un paso más, pero no lo hace (debería decir: no lo hacemos). El coreógrafo nos presenta a un individuo solo contra el mundo, que lucha y batalla, pero que es absorbido. Lucha en su soledad por sobrevivir, por animalidad e instinto, quizá como tú, quizá como yo: hombres que caminamos el mundo.

La segunda pieza fue “Exiliados”, dueto de hombre y mujer. En esta pieza es inevitable pensar en referencias bíblicas. Aquí el coreógrafo parece enfrentarnos a nuestro exilio de origen, a esa condición donde todos somos exiliados, producto de una necesidad de tener conocimiento. Según la tradición judeocristiana, Dios expulsó del paraíso a los primeros seres humanos debido a su desobediencia al comer el fruto del árbol del conocimiento: desde entonces la mujer pare con dolor y el hombre tiene que ganar el pan con el sudor de su frente. En escena, una actualización de esa expulsión que podemos traspolar a nuestros propios exilios.

Para finalizar, “Pájaros errantes”, la pieza más acabada y propositiva. Todos los integrantes en escena. Un ejercicio plástico y dancístico muy agradable. En esta pieza vemos trabajo y experimentación con los objetos, en este caso, cajas de madera que se transforman y transforman a los bailarines, en un juego imaginativo bien logrado. Contrastó lo estético de los cuerpos, el movimiento, la escultura de las imágenes con las cajas con la fuerza, la competencia, el conflicto de los personajes.

 

Ebert Ortiz

Para la función de Ebert Ortiz tuvimos que desplazarnos del Centro Cultural del Bosque. La colaboración interinstitucional entre gobierno federal y local se dio en la apertura de distintos espacios para el Encuentro. La obra de Ebert Ortiz se desarrollaría en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, ubicado en el Centro Histórico de la CDMX.

Para que las y los asistentes pudieran llegar y desplazarse, la organización contaba con autobuses que llevarían del Centro Cultural del Bosque (donde se desarrollaron la mayoría de actividades) a los distintos teatros donde había actividad. En este caso la función estaba programada a las 21 h., por lo que los autobuses salieron a las 19 h., y claro que el tránsito y el caos vehicular de la ciudad son bastante complicados, y es un problema que diariamente tenemos que sortear quienes habitamos esta megalópolis; sin embargo, la extrema anticipación para llegar al teatro se debió a que ese día llegaron las cenizas de Juan Gabriel al Palacio de Bellas Artes (que se encuentra a unas cuadras del Teatro de la Ciudad) y se le rendiría el multitudinario homenaje, que rebasó el millón de personas de asistencia.

Dos manifestaciones de la cultura a pocos metros. Por un lado, un pueblo dolido pero enfiestado despidiendo a un ídolo con música y fiesta, una manifestación genuina hacia un artista que tocó profundamente el alma popular; por otro, una propuesta dancística de renacimiento, muy íntima, introspectiva, bajo la dirección de Ebert Ortiz. Interesante contraste, pues mientras se velaba-homenajeaba a un artista en Bellas Artes, en el escenario del Teatro de la Ciudad veíamos un cuerpo tendido sobre una plancha, el cual era regresado a la vida.

El programa anunció una obra llamada Insede, lo cual fue un truco o errata, pues lo que vimos fue una versión ampliada de Cruel, pieza que la compañía ha presentado con gran amplitud por el país. Muchos asistentes fueron pensando que verían un estreno, expectativa que no se cumplió. Ya revisando el programa se aclaró la duda pues la obra se tituló Inside Cruel. Digo que fue una versión ampliada pues se sumaron dos cantantes, así como la compañía regia Hombres, que dirige Víctor Burgoa.

La pieza nos habla metafóricamente de la resurrección, de la vida. Vemos a un demiurgo, un semidios, un alquimista: ropa negra, barba crecida y guantes blancos frente a un cuerpo desnudo acostado en una plancha, inerte, sin movimiento. La acción del primer personaje se enfocará en ir activando los movimientos de ese otro cuerpo, irlo regresando a la vida. Al principio, los actos de este pequeño hombre están atados a la voluntad del creador, es una marioneta sin voluntad. En el desarrollo de la obra iremos viendo esa búsqueda de libertad, de romper hilos.

La obra es ejecutada por medio de la técnica Prisma, que ha desarrollado el propio Ebert Ortiz con bastante acierto. Quizá pareciera que en Inside Cruel se abusa un poco de ésta, lo que resta matices al conjunto; sin embargo, no deja de ser una pieza lograda.

Esta nueva versión gana en fuerza con la presencia de la compañía Hombres, pero pierde intimidad; el tener tanto material hace que la obra se alargue innecesariamente y se desdibuje el tema. Si bien sorprende al principio la técnica, ésta termina imponiéndose al discurso. No obstante, es una pieza que hay que ver y que muestra a un coreógrafo con buen futuro.

Así concluyeron las actividades del segundo día del Encuentro Nacional de Danza. Un día lleno de actividades. Afuera, en Bellas Artes, la despedida a Juan Gabriel continuó. Vienen muchas funciones, talleres y actividades. Esto apenas comienza, será una carrera de resistencia. La expectativa es grande. Veremos qué sucede.

Deja un comentario:

Asegúrate de llenar todos los campos , el código HTML no está habilitado

home