Diluir los límites: Asalto Diario y Apoc Apoc en el END

Por Ricardo Álvarez en Cafe Müller
Friday, 23 September 2016 00:00

Asalto en metro Auditorio

La respuesta del público varió según la hora y el día. No es lo mismo bailar en viernes a las 6 de la tarde, cuando todos pretenden regresar pronto a sus casas tras una semana de trabajo, que en sábado a las 4:30, en día familiar y tan cerca de Chapultepec. Aunque no todos se detuvieron, nadie quedó indiferente ante los cuatro albañiles que bailaron música electrónica en la entrada del metro.

A lo largo del Encuentro, la compañía Asalto Diario fue programada para intervenir en cinco ocasiones las estaciones Polanco y Auditorio del Metro con la obra Hombres trabajando. Vestidos como trabajadores de construcción, incluyendo cascos y chalecos de seguridad, los bailarines presentaron una coreografía que tomó como inspiración corporal movimientos cotidianos recortados a manera de fotografías instantáneas. Las escenas retrataron momentos típicos en la vida de un trabajador, ordenados en una estructura coreográfica por completo basada en la sucesión unísono-canon.

Hombres Trabajando opera a partir de una doble inversión: primero convierte en extracotidiano lo cotidiano al componer con movimientos corrientes una obra dancística; después realiza la maniobra contraria al intervenir con esa obra un lugar no escénico. De esta manera la agrupación consigue enfrentar al espectador con el potencial poético del mundo que lo rodea, haciéndolo consiente de todo aquello que no se ha prestado a ver.

[Ver video aquí]

 

Vivir el presente

No hay perdón sin olvido. Cada decepción, fracaso y pérdida deben ser catalizados por él, so pena de volver el presente insoportable. Poder olvidarlo todo significaría volver a empezar, tener una nueva oportunidad.

Memoria de pez rojo, obra de la compañía Apoc Apoc presentada el viernes 9 en el teatro El Granero, es una comedia que reflexiona en torno al olvido como condición de posibilidad para vivir el presente. Los protagonistas son el pez Euclides y su dueño, un comediante al que todo le recuerda su fracaso. La personalidad a todas luces neurótica del actor contrasta con la inocencia del animal, fruto de su incapacidad para recordar algo por más de tres segundos. La relación entre estos dos personajes es una excusa para proyectar las obsesiones que todos compartimos acerca de la memoria y el fracaso.

La obra es un hilvanado de teatro físico, danza y stand up comedy. La labor coreográfica y dramatúrgica de Jaime Camarena y José Alberto Gallardo fueron tan bien coordinadas que la obra no presenta costura alguna entre ambos dominios. Lo anterior resulta en todo un desafío para el intérprete. En ese sentido, destaca la versatilidad corporal con que Edisel Cruz sostiene en escena este unipersonal por más de cincuenta minutos, además de su tacto para interactuar con el público de manera oportuna.

 

FOTO DE PORTADA: Brenda Jáuregui [Tomada de FB de la Coordinación Nacional de Danza]

FOTOS APOC APOC: Enrique Abe [tomada en la función de Soliloquios y diálogos bailados, en el Centro Cultural Los Talleres, aquí la reseña y galería completa]

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